El Decreto de Curriculum para la Educación Básica establece que todo el alumnado debe conseguir las competencias básicas, lo que obliga a poner en marcha iniciativas que aseguren que cada alumno o alumna desarrolle al máximo todas sus potencialidades.
La implementación de prácticas inclusivas debe tomar como primera referencia el aula ordinaria. Los planteamientos organizativos y metodológicos deben contribuir a incorporar a todo el alumnado en los procesos de aprendizaje. Por tanto la prioridad consiste en aplicar fórmulas que, actuando sobre el proceso de aprendizaje, la organización del alumnado, del profesorado y de los recursos y diversificando las propuestas didácticas, den cabida a todo el alumnado en el mismo contexto.
La escuela inclusiva debe asegurar una respuesta adecuada a las necesidades educativas especiales, superando las barreras de aprendizaje que presenten y potenciando al máximo la participación. Asimismo, es necesario realizar esfuerzos para elevar los niveles de excelencia en el conjunto de la población escolar.
plan estratégico de atención a la diversidad en el marco de una escuela inclusiva (pdf, 871KB)
Las medidas de atención a la diversidad están orientadas a responder a las necesidades educativas del alumnado y a la consecución de las competencias básicas incluidas en el currículo. Deberán permitir alcanzar los objetivos propuestos en cada etapa y la titulación correspondiente. Para la atención a la diversidad del alumnado se arbitran diferentes medidas:
medidas extraordinarias de atención a la diversidad
programa de interculturalidad y de inclusión del alumnado recién llegado