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4. LA EDUCACIÓN PARA LA CONVIVENCIA Y LA PAZ EN LA ENSEÑANZA FORMAL
Los centros escolares ha sido conseguir que el alumnado conviva con sus compañeros y compañeras y con las personas adultas en un contexto más abierto que el familiar, que le sirva de aprendizaje para la convivencia en sociedad. Conforme los cambios sociales y culturales han ido afectando a la vida escolar se ha visto la necesidad de realizar un trabajo más sistematizado para promover una convivencia positiva. La demanda social a la institución escolar se ha ampliado para que contribuya a la construcción de una sociedad en paz, abordando otras dimensiones de la Educación para la Convivencia y la Paz (ECyP), como la educación en valores, los derechos humanos, la interculturalidad y el desarrollo.

El sistema educativo ha de disponer cauces eficaces para el logro de los fines educativos. La enseñanza formal contribuye a la cohesión social cuando personas diferentes comparten conocimientos y experiencias que fundamenten una convivencia sin discriminaciones ni exclusiones.

En el Proyecto Educativo de Centro (PEC) la comunidad educativa decide qué tipo de ciudadano quiere que sea su alumnado, de qué manera se propone educarle para que sepa convivir y contribuir a la construcción de una sociedad pacífica y cohesionada.

En el Proyecto Curricular de Centro (PCC) el profesorado, al acordar los contenidos objeto de enseñanza, las estrategias didácticas y los criterios de evaluación de los aprendizajes, tiene que considerar cómo va a abordar las distintas dimensiones de la Educación para la Convivencia y la Paz. Estos acuerdos se concretan en las programaciones de las áreas y en los programas de orientación y acción tutorial, así como en el planteamiento de programas específicos en los que se impulsen aspectos de especial relevancia en cada centro y en cada momento de la vida escolar y social.

La tutoría es un instrumento importante en la promoción de la convivencia, el desarrollo personal y social del alumnado y el respeto de los derechos humanos en la vida del aula y del centro. No puede centrarse en la tutoría toda la actuación del centro a favor de la ECyP, que debe constituir una orientación educativa que atraviesa todos los procesos de enseñanza-aprendizaje.

El Reglamento de Organización y Funcionamiento (ROF), incide directamente en la convivencia, según favorezca o dificulte unas relaciones positivas, con cauces suficientes para la participación y el tratamiento de los conflictos; con criterios de organización del centro con criterios inclusivos más que selectivos; con medidas preventivas de las situaciones de indisciplina, no sólo correctoras y sancionadoras.

Del análisis de lo que se hace y se desea realizar en relación con la ECyP los centros se habrán de plantear planes de mejora en el que se ordenarán las actuaciones que encaminen a la mejora deseada.

Se puede establecer un “Gradiente de compromiso” de los centros escolares con la Educación para la Paz:

EDUCACIÓN PARA LA PAZ
NIVEL SIGNIFICADO
Nivel A. Decir que no se trabaja la EpP.

Este tema se relega al currículo oculto, de hecho y por omisión.

Nivel B. Actividades puntuales de duración limitada. Se refiere a actividades desligadas de lo académico, aunque integradas en la vida escolar: jornadas culturales, campamentos y colonias, actos intercentros, conmemoraciones de efemérides relacionadas con la paz, campañas de solidaridad, correspondencia interescolar, intercambios, publicaciones periódicas etc.
Nivel C. Trabajos interdisciplinares enfocados desde la óptica de la EpP. Este tipo de actividades puede surgir de las necesidades especificas de la programación de las diversas áreas curriculares, con los consiguientes problemas de coordinación, o pueden utilizar un núcleo aglutinador de carácter general al que se subordinen las diversas áreas.
Nivel D. Desarrollo de las programaciones de los departamentos didácticos del centro Los departamentos didácticos pueden centrarse en la revisión de aspectos significativos de las diversas unidades didácticas que componen un curso, un nivel o una etapa en un área curricular determinada, o en la elaboración de una unidad curricular determinada, o de una unidad didáctica específica en torno a los enfoques característicos de la EpP
Nivel E. Integración de la EpP en la acción tutorial o de orientación o en el proyecto curricular de etapa. Conlleva la programación de una tutoría para un curso o nivel en torno a la resolución de conflictos...
Nivel F. Incorporación de los postulados de la EpP a las normas de funcionamiento del centro. El Proyecto Educativo de Centro incorpora la EpP no como un mero enunciado legal de buenas intenciones, sino como una directriz de la organización de la vida escolar y en la conformación del currículo y su puesta en práctica en las aulas.
Nivel G. Decidir que el centro es PROMOTOR de la CULTURA de PAZ.

Supone la explicitación de que:

  • Los alumnos/as van a ser agentes activos
  • El centro cuenta con plataformas como asambleas, tutorías y comisión de convivencia
  • Se conecta con las familias
  • Se busca la colaboración de entidades del entorno que trabajan este tema, integrando sus propuestas y materiales en la programación de las áreas, trabajando con el profesorado y las familias en actividades de sensibilización y formación

Se conecta a nivel local y global (regional, nacional, europeo) con experiencias y programas institucionales en esta línea, investigando y evaluando las propuestas y procesos de EpP.

 

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