5.5 CONCLUSIONES SOBRE "LOS CENTROS ESCOLARES ANTE EL
CONFLICTO VASCO"
- No existe una opinión generalizada en la comunidad escolar
sobre qué se entiende por conflicto vasco. Predomina una visión
humana y social del mismo, más que como opción política.
El conflicto vasco se asocia, sobre todo, a los sentimientos que produce
la violencia terrorista, la ausencia de paz y respeto a los derechos
humanos, junto a la frustración y desesperanza por la falta de
solución.
- La percepción del profesorado del conflicto vasco en la escuela
es muy diversa, probablemente debido a la falta de un marco conceptual
suficientemente desarrollado. La mayoría no considera que para
realizar su trabajo docente necesite tener una opinión formada
y compartida sobre esta cuestión ni que se le pueda exigir que
la aborde ante el alumnado mientras no existan entre los políticos
los acuerdos mínimos sobre los que se pueda asentar una propuesta
educativa suficientemente consensuada. Pocos profesores y profesoras
manifiestan ideas de carácter político, sin que entre
ellas haya una opción predominante.
- El profesorado suele eludir el conflicto vasco, en el que no se siente
competente ni seguro, dado el alto componente emocional del conflicto,
la falta de confianza del propio alumnado y de algunos padres y madres
sobre la objetividad e imparcialidad de su enseñanza y por temor
a consecuencias peores que los posibles beneficios que se puedan conseguir.
- La disposición a trabajar en la educación por la convivencia
y la paz está directamente relacionada con la voluntad y la necesidad
de contribuir desde los centros escolares a la construcción de
una sociedad vasca en paz.
- En general, se considera que el conflicto vasco tiene poca incidencia
en la vida escolar. Los conflictos que se producen por esta causa, en
la mayoría de los centros, tienen carácter puntual y no
suelen afectar a las relaciones interpersonales y a la dinámica
general de los centros. El papel del profesorado suele consistir en
garantizar el cumplimiento de las normas del centro, de modo que no
se traspasen los límites en la libertad de expresión y
de respuesta colectiva por parte de algunos grupos, aunque con muy diversas
formas de actuar entre los centros. En pocos de ellos se han adoptado
unos criterios de actuación tras una reflexión y acuerdo
de los órganos de representación de la comunidad escolar.
El alumnado es el colectivo que considera que esta incidencia es mayor,
sobre todo entre quienes estudian en Gipuzkoa, en el modelo D y en centros
de nivel socioeconómico medio y medio-bajo.
- Un número importante de centros escolares, sobre todo privados
y de modelos A y B, realizan reflexiones puntuales ante hechos relevantes
en la vida política vasca y de condena de actos violentos. La
mayoría consideran que debería hacerse.
- El alumnado demanda, mayoritariamente, que el conflicto vasco sea
tratado en el centro escolar de forma sistemática, bien dentro
del programa de algunas áreas o materias bien como grupos de
reflexión y debate entre el propio alumnado. Los padres y madres
consideran que es un tema que se puede y se debe estudiar en un centro
escolar, pero exigen que no se produzca manipulación alguna.
- La comunidad educativa y, en concreto, la mayor parte del profesorado
desconoce lo que hace y si hace algo la Administración educativa
en relación con el conflicto vasco. Aunque una parte no se pronuncia,
la mayoría del profesorado demanda a la Administración
educativa que le proporcione orientaciones, recursos y asesoramiento
para abordar el conflicto vasco.